En cada centro educativo que trabajó Daniel Alberto Fernández Cobelli dejó una huella imborrable en el cuerpo docente, los funcionarios, los niños, los padres y los vecinos, por lo tanto, el Consejo de Educación Inicial y Primaria le rinde homenaje, a casi 9 años de su fallecimiento, nominando oficialmente a la Escuela N° 331 con su nombre

PRENSA PRIMARIA

Son diversas las maneras en las que surgen las nominaciones de las escuelas públicas, pero en este caso, el denominador común es el respeto y afecto que Daniel Alberto Fernández Cobelli cosechó en todos y cada uno de los ámbitos en los que puso sus energías, pero fundamentalmente, en lo que refiere a la escuela pública, en la que construyó proyectos y formas de trabajo que, luego de casi 9 años de su fallecimiento, todavía perduran. 

Es por esto y por su incansable labor de jerarquizar la escuela pública que el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) le rinde homenaje nominando oficialmente a la Escuela N° 331 de Pueblo Ferrocarril, departamento de Montevideo, como Escuela “Maestro Daniel Alberto Fernández Cobelli”. 

Durante la ceremonia, el director de Educación del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Luis Garibaldi, señaló que no podía dejar de “recordar aquellos tres días de fines de noviembre de 1989 cuando Daniel, Héctor (Florit) y muchos otros, representando a miles de maestros de Montevideo, realizaron una huelga de hambre, significando la última batalla de una huelga de maestros, que por mejoras salariales, libraron luego de 53 días. Pero más allá de esto, quiero dirigirme a los niños que no conocieron a Daniel”, agregando que se trató de “un maestro comprometido con su profesión y con su tiempo. Su fortaleza más importante ha sido su trabajo con los niños y los padres. No era raro que Daniel reuniera a padres y niños en el aula antes de comenzar la jornada. Generaba un clima de trabajo responsable, y esa fue quizá su segunda gran virtud”, puntualizó Garibaldi. 

Según Garibaldi, sus inicios como maestro fueron en el año 1971, más precisamente en la Escuela N° 85 del departamento de Canelones, para posteriormente trabajar en la Escuela N° 106 de Las Piedras y en la Escuela Granja N° 47 en Canelones. En 1972 obtuvo, por concurso, la efectividad, trabajando en la Escuela N° 178, siendo destituido más tarde debido a la huelga que se realizó por aquel entonces.

Exiliado en Buenos Aires en 1975, Fernández Cobelli regresó a Uruguay en 1985, siendo restituido en su cargo y desempeñándose, desde ese momento, como subdirector en las escuelas N° 143 y N° 55 de Montevideo. Luego pasó a ocupar el cargo de director de la Escuela N° 309 de Santa Catalina y director efectivo, por concurso, en la Escuela N°331. 

De hecho, Fernández Cobelli fue el primer director de dicho centro educativo cuando abrió por primera vez sus puertas en el año 1995, manteniéndose allí hasta el año 2005, cuando accedió también por concurso al cargo efectivo de maestro inspector, actividad que finalmente no desarrolló, ya que desde 2005 pasó a trabajar junto a Garibaldi como asesor en la Dirección de Educación del MEC. 

En suma, Fernández Cobelli fue un apasionado trabajador de la educación pública, y siempre puso su hombro, tanto como estudiante magisterial, maestro, obrero portuario, cooperativista y militante gremial, por un Uruguay más justo e igualitario para todos. Por esto, que una escuela pública hoy lleve su nombre, es un orgullo no sólo para su familia y amigos, sino para toda la sociedad.