El Consejo de Educación Inicial y Primaria inauguró el jueves 6, en el departamento de Lavalleja, el nuevo edificio de la Escuela N° 102 “Santiago Ramón y Cajal”, transformado en su totalidad a la modalidad de Tiempo Completo para el mejor desarrollo de oportunidades de más de 200 alumnos.

Desde este jueves 6 de junio de 2013, la Escuela N° 102 “Santiago Ramón y Cajal” de la ciudad de Minas, departamento de Lavalleja, escribe un nuevo capítulo en su rica historia: desde ahora, esta escuela que abrió por primera vez sus puertas un 6 de junio de 1958 –aunque comenzó a funcionar tres años antes en una casa en el corazón del barrio Valdivia Zeballos–, celebra un hecho que, sin lugar a dudas, marcará el futuro de los más de 200 alumnos que asisten a sus aulas. Desde ahora, 55 años después de dar sus primeros pasos, la Escuela N° 102 inaugura su nuevo edificio, transformado en su totalidad a la modalidad de Tiempo Completo.

La nueva escuela, que se ubica en el borde este de la ciudad, más precisamente a 800 metros del Cerro Ventura, donde se encuentra el imponente monumento a Artigas, es un proyecto realizado gracias al trabajo cada vez más comprometido de los arquitectos pertenecientes a PAEPU (Proyecto de Apoyo a la Escuela Pública Uruguaya), quienes sobre la base de una estructura que ya funcionaba en el lugar diseñó la construcción a nuevo de 8 aulas –con una capacidad para cubrir 240 plazas–, la dirección, la sala de maestros y la de los servicios higiénicos. A su vez se rehabilitaron y ampliaron los espacios correspondientes al comedor, la cocina y el depósito.

Durante el acto de inauguración, la directora de la escuela, Susana Marrero, destacó uno de los puntos salientes del proyecto, que no es otra cosa que la mejora de un local emblemático del edificio, denominado La Carreta, que nada más ni nada menos se trata del primer salón que tuvo la escuela allá por 1958.

“La Carreta es un símbolo y ejemplo de identidad para el barrio. Pero no sólo estamos de fiesta por eso, sino también porque esta escuela, nuestra escuela, es la primera de Tiempo Completo del departamento que se construye a nuevo. Y los resultados ya están a la vista. De hecho, el número de inasistencias ha descendido desde que trabajamos en la modalidad de Tiempo Completo”, sostuvo Marrero.

Por su parte, la coordinadora general de Escuelas de Tiempo Completo, Virginia Tort, destacó el trabajo de las maestras, las de hoy y las que estaban presentes incluso cuando La Carreta todavía no existía, como por ejemplo María del Huerto Ordas, conocida por todos como “Chiquita”, quien no quiso perderse esta celebración y volvió a decir presente para alegría de muchos de los padres y vecinos que estaban en el lugar.

Luego de que los alumnos de la Escuela N° 102 “Santiago Ramón y Cajal” interpretaron el tema “La cultura es la sonrisa”, de León Gieco, y el clásico “Mi escuela”, la intendenta de Lavalleja, Adriana Peña, señaló que “este popular, querido y trabajador barrio agradece tener este edificio, donde van a formarse muchos uruguayos capaces de llevar al país adelante”.

Peña también recordó que su madre había sido maestra en esa escuela durante muchos años, y apuntó que “esta escuela de Tiempo Completo ha sido el mejor avance que el barrio ha tenido y tendrá por muchos años”.

Finalmente, la consejera del CEIP, Irupé Buzzetti, señaló que las “escuelas de Tiempo Completo son una usina de cultura”, y hablándoles a los padres, apuntó que “pueden estar seguros de dejar a sus hijos en un lugar en el que tienen todo”.

Buzzetti además remarcó la importancia de que los niños vayan a la escuela todos los días, porque es un lugar en el que todos los que trabajan tienen algo para enseñarles, y que faltar significa quedarse sin la oportunidad de aprender algo.

En el plano estrictamente edilicio, la escuela se materializa en tres volúmenes independientes, tomando en cuenta parte de las estructuras preexistencias (como el comedor y la cocina), dispuestos en tormo a una circulación techada y abierta que repite los desniveles por medio de rampas y en todos los casos dándole prioridad a la orientación y las visuales de los diferentes locales.

El acceso principal, sobre la calle Violeta Trías, cuenta con una “plaza” destinada a espera de padres. Se accede al volumen de preescolares y administración (dos aulas, la dirección, la sala de maestros y recepción), luego se continúa por el volumen del comedor/cocina para, finalmente, llegar al volumen más alto que alberga las seis aulas de escolares con sus respectivos servicios.

Los espacios exteriores se jerarquizaron de acuerdo al uso y a la edad de los alumnos, con áreas deportivas perfectamente delimitadas. Se materializa, además, un sendero alternativo, de paseo, con diversos tramos de pavimentos de texturas variadas, bordeados de especies vegetales aromáticas, a fin de poder experimentar el paso de las estaciones a través del color y los aromas.

Sin duda, Minas tiene desde ahora una nueva escuela cuyos tiempos y espacios son más enriquecedores para el aprendizaje y la educación.