Uruguay fue seleccionado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) como país de referencia en el consumo de pescado en la población infantil. Una delegación de 15 representantes provenientes de Angola, Honduras y Perú visitaron algunos comedores escolares y se sorprendieron con la aceptación de este alimento, incluido una vez a la semana en la dieta de los niños.

“Tenemos una muy buena referencia del programa de alimentación escolar uruguayo y ahora lo estamos verificando en el campo a partir de esta visita. Un punto de partida importante son las condiciones de infraestructura, que en Uruguay son muy buenas. Es un tema en el que nosotros todavía tenemos que trabajar mucho en los próximos años”, señaló el peruano Juan Carlos Rondó, representante del programa de alimentación “QaliWarma” (“niño robusto” en quechua). Según el experto, lamentablemente las escuelas de su país no están diseñadas para llevar adelante los objetivos de alimentación que pretenden.

Al día de hoy, el programa brinda alimentación a un total de 3.885.700 niños en todo Perú, en 63.470 instituciones educativas y funciona bajo dos modalidades de atención. La primera de ellas es la de “raciones” y depende de un proveedor que entrega diariamente productos industrializados en las escuelas, como panes que se acompañan luego con queso o tubérculos (papas o boniatos) y bebidas también industrializadas (leche enriquecida o batidos a base de frutas). La segunda modalidad es la de “productos” y allí los llamados comités de alimentación escolar –formados por directores, docentes y padres- se encargan de recibir los productos y cocinar la comida en cada centro. “La idea es incorporar de a poco productos frescos como el pescado”, resumió Rondó y explicó que a partir de esta visita están evaluando la mejor manera de replicar la experiencia uruguaya en su país.

“Sabemos que el pescado tiene altos contenidos de nutrientes, micronutrientes y proteínas que contribuyen a evitar la desnutrición y la malnutrición en nuestros países”, agregó por su parte Pablo Rico, consultor de pesca y acuicultura para la FAO en Honduras, al tiempo que recordó que su país cuenta con un altísimo porcentaje de desnutrición (por encima del 25 por ciento). Con un total de nueve millones de habitantes, “la población estudiantil no está siendo atendida de la mejor forma en el tema alimentación, sino que apenas con recursos básicos, en parte porque tenemos una población bastante alta en la zona rural y con altos niveles de pobreza”, sostuvo Rico y agregó que la idea de la FAO es “mejorar esas condiciones con este tipo de proyectos”.

Por último, Manuel Fernández, director general del Instituto de Pesca de Angola, también destacó el “interesante” ejemplo uruguayo: “verificamos que tienen una organización sólida implementada a nivel de le educación pública, con el 98 por ciento de las escuelas cubiertas por el programa de meriendas escolares gratuitas. Nos llevamos esa información y esa experiencia a Angola”. El experto además señaló la relevancia del consumo de pescado para el desarrollo psicomotor de los niños. La inclusión en su dieta “es importante para tener hijos saludables y hombres inteligentes”, concluyó.

El tour

“Les planeamos un tour de estudio en el que pudieran conocer todas las modalidades y contextos en los que funcionan nuestros servicios de alimentación”, sostuvo Graciela Moiso, directora del Programa de Alimentación Escolar del CEIP. Así fue que el día 19 de marzo los expertos de la FAO visitaron una escuela en una contexto rural con un comedor tradicional, la escuela N° 154. Luego se dirigieron a la escuela N° 33 (La Comercial) con otro contexto y otra modalidad de servicio: una empresa tercerizada cocina en la escuela. Por ultimo, visitaron el jardín de infantes N° 243 para que pudieran observar cómo el pescado es aceptado aún por los niños más pequeños. En todos los centros los escolares prepararon y comieron recetas a base de pescado fresco.

El día 20 de marzo le tocó el turno a dos escuelas Aprender de Maldonado - las escuelas N° 108 de la zona de la Capuera (Piriápolis) y la N° 56 de Villa Delia-, la primera de ellas con una modalidad coordinada con la educación media en la que unos 150 estudiantes de UTU almuerzan junto a los niños en el comedor de primaria. Por último, la escuela Villa Delia cuenta con un comedor tradicional: “es impactante ver a 200 niños comiendo al mismo tiempo, principalmente porque el comedor tiene la capacidad para que toda la escuela coma en una sola tanda. Ese es el ideal, que los niños de jardinera a sexto año compartan los alimentos en una actitud sumamente educativa”, resumió Moiso.

Actualmente Primaria brinda 260.000 raciones diarias a nivel nacional.