Este martes 17 de diciembre el CEIP llevará adelante el lanzamiento de la 30ª edición del Programa Educativo de Verano. Luego de tres décadas, este programa continúa siendo una propuesta educativa innovadora, que extiende el tiempo pedagógico a las piscinas o campamentos y que apuesta al aprendizaje a través de lo lúdico, el entretenimiento y la creatividad. Unos 13.000 niños y niñas disfrutarán de la experiencia en estas vacaciones 2020

El próximo martes 17 de diciembre, a las 11 horas, el CEIP llevará adelante en su Sala de Sesiones el lanzamiento de la 30ª edición del Programa Educativo de Verano (PEV). Más de 13.000 niños y niñas (de 130 escuelas) participarán de esta edición, que comenzará el 7 de enero y tendrá su cierre el 8 de febrero del 2020.
A lo largo de sus 30 años, el PEV ha tenido diferentes formatos y acentos, de acuerdo con las necesidades de cada población escolar. En los años ‘90 se denominaba Verano Solidario y funcionaba como una propuesta de esparcimiento, pero con el acento puesto en brindar servicio de alimentación a los escolares de las familias más vulnerables durante el verano. Más tarde, fue concebido como una propuesta que buscaba fortalecer el aprendizaje en el primer ciclo y promover el desarrollo de la lengua oral y escrita. Con el correr del tiempo el PEV se consolidó como una oferta de calidad educativa que promueve la convivencia y la cooperación, con una amplia participación de las familias y organizaciones sociales.

Según el documento 10 claves educativas en el siglo XXI redactado este año por el CEIP, el PEV representa un modelo de innovación educativa. El programa se desarrolla durante el período de receso estival en el que se ofrece una propuesta que considera tiempos lúdicos de juegos, entretenimiento y creatividad combinados con un trabajo que apunta a la convivencia, a la salud y a los aprendizajes desde otros formatos. Asimismo, el PEV constituye una extensión del tiempo pedagógico, entendido como condición necesaria para garantizar el derecho a la educación, el fortalecimiento de los centros educativos, sus recursos y su capacidad de gestión.

Para viabilizar las distintas propuestas del PEV, se trabaja de manera coordinada con instituciones públicas y privadas: Ministerio de Educación y Cultura (a través de sus talleres de ajedrez o huerta), Intendencias (propician el uso de piscinas, las bajadas a la playa y paseos), Administración Nacional de Telecomunicaciones ANTEL (talleres de robótica), el Sindicato Único de Telecomunicaciones SUTEL (presta sus instalaciones desde el 2017), Instituto del Niño y Adolescente Uruguay (INAU), el Programa Pelota al Medio del Ministerio del Interior y Ceibal, además de empresas como Tata, Unilever, OFF, entre otras.

A partir de esos apoyos se generan instancias de campamentos (“De las Sierras” en Lavalleja, “Prof. Salvador Mauad” en Parque del Plata y las distintas sedes de los campamentos educativos de la ANEP), estadías en la Colonia Escolar N° 261 de Malvín, talleres de arte, de lectura o de robótica, actividades acuáticas en piscinas o playas, paseos, huerta, ajedrez, entre otras. Al mismo tiempo, se fortalecen los hábitos y conocimientos que serán potenciadores del siguiente ciclo lectivo, entre ellos la dimensión discursiva, la lógico matemática, las habilidades comunicativas, socio afectivas, la educación artística y la educación física. Asimismo el PEV prevé el desayuno y el almuerzo para los escolares en las diversas instalaciones sedes, siguiendo la consigna de una alimentación saludable.

Por último, es de destacar el trabajo de los distintos colectivos docentes que atienden los centros educativos. Desde la presentación de la propuesta hasta su efectiva ejecución durante los días que dura la experiencia se ha observado el compromiso y el involucramiento, junto con la alegría de la experimentación pedagógica en un tiempo y un espacio descontracturado y diferente del que se observa de marzo a diciembre en las escuelas. Durante el 2019, cerca de 10.000 niños y niñas (de 120 escuelas de todo el país) disfrutaron la experiencia, además de los 120 directores, 210 maestros, 160 profesores y 200 auxiliares. Para este año, tres mil niños y niñas (10 escuelas) más se han sumado a la propuesta.

Bajo la idea de que en vacaciones también se aprende, los niños y niñas viven un verano diferente en el que incorporan saberes y disfrutan al mismo tiempo, compartiendo experiencias que luego se transformarán en historias para contar a sus amigos y familia.