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Hoy 30 de diciembre el CEIP recibió de nuevo en sus manos las llaves del edificio donde funcionaba el Liceo N°34, que había sido cedido a Secundaria en los años 70. Luego de un importante proceso de reparación, a partir del próximo año funcionará allí el Instituto de Formación en Servicio.

El edificio será completamente reacondicionado para el 2020, explicó Sergio Corredera, arquitecto supervisor de PAEPU. Lo que era hasta hace poco el liceo N° 27 y N° 34 se convertirá a partir del próximo año en el Instituto de Formación en Servicio (IFS) del CEIP.

El edificio, que tiene más de 140 años, albergó durante mucho tiempo en sus distintas plantas al Museo Pedagógico y la Biblioteca Pedagógica, a la Escuela N° 2 República Argentina (luego se incorporó también la Escuela N°269 Julio Castro) y el piso superior estuvo dedicado a la formación de maestros. A mediados de los años 70, la dictadura cívico militar decretó que el local pasara a ser sede de un liceo para adultos, perdiendo el CEIP una referencia histórica para el posgrado de sus maestros.

“Lo que vamos a realizar en este edificio -agregó Corredera- es una gran transformación; la generación de dos aulas magnas, se va a colocar un ascensor, se van a realizar los baños nuevos, se va a actualizar el comedor y cocina, y se va a transformar todos los pisos, además de la impermeabilización, el aire acondicionado, es decir, todo lo necesario para un correcto funcionamiento” del futuro Instituto de Formación.

Un dia esperado

“En este edificio echará raíces la formación de los maestros y maestras del país”, explicó por su parte Ana María Novo, actual responsable del IFS. Y agregó: “hoy es un dia muy especial para nosotros, ya que recibimos la llave de este edificio tan esperado y deseado. Esto nos va a permitir concretar una etapa más en lo que es la formación en servicio de los maestros y maestras de Uruguay”. Este es un proyecto que nació hace muchos años, comentó Novo, que “ha crecido pero que le faltaba un lugar físico para desarrollarse y hoy ésto se está concretando”.

Anualmente transitan por el IFS entre cinco y seis mil docentes, agregó la responsable del IFS: “trabajamos con maestros y maestras de todo el país y realmente tener una sede donde poder reunirnos, donde poder trabajar y poder ubicar todo lo que significa la estructura del edificio era algo fundamental”.

“Hoy el liceo N°34 nos está haciendo entrega de esta llave y este local, que va a pasar por un proceso de reparación bien importante, va a requerir su tiempo, pero los tiempos hacen que las instituciones crezcan, que mejoren. En el momento en que ésto se concrete y empiece a funcionar acá, seguramente estaremos unos pasos más adelante de lo que estamos hoy”, concluyó Novo.