Todo lo que sucede alrededor de un comedor escolar es enriquecedor: los niños, además de adquirir hábitos y conocimientos, disfrutan y aprenden a sociabilizar con sus pares y adultos de un modo más distendido. De hecho, un comedor escolar es también un espacio de tiempo pedagógico y más todavía cuando lo que allí reciben es un cuidadoso menú que protege su salud, previniendo en muchos casos temas de sobrepeso y obesidad, así como también hipertensión arterial u otras enfermedades crónicas.

En este sentido, y trabajando en el marco de la nueva Ley N° 19.140, “Alimentación Saludable en los Centros de Enseñanza”, la Escuela de Tiempo Completo N° 292 “Profesor Alfredo Traversoni” inauguró la remodelación y ampliación de su salón comedor con una actividad en la que estuvieron incluidas las familias de los más de 370 alumnos que tiene este centro educativo de Nuevo París.

De hecho, según su directora, Rita Sorribas, la idea es que las familias pudieran degustar los mismos alimentos que los niños reciben a diario –como por ejemplo panes de zanahoria y naranja– y a la vez que confíen en que en la escuela los niños están siendo bien atendidos por las maestras y, en este caso en particular, por el equipo de nutricionistas que elabora el menú que recibe.

Lo importante, remarcó Sorribas, es crecer en esa confianza y que los niños no se sobrealimenten, porque si desconocen la propuesta es lógico que los chicos lleguen a la escuela con un desayuno previo. Además de esto, la directora de la Escuela N° 292 remarcó que a partir de ahora el tiempo pedagógico que tendrán los niños en el comedor será de mayor calidad, ya que en sus orígenes el comedor estuvo diseñado para recibir a 140 niños y a la fecha son más de 370 los que allí desayunan, almuerzan y meriendan mientras crecen y aprenden bajo la modalidad de Tiempo Completo.

Vale recordar que la Ley N° 19.140, “Alimentación Saludable en los Centros de Enseñanza”, fue recientemente presentada por varios técnicos especializados de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y del Ministerio de Salud Pública (MSP) para facilitar a todas las familias una mejor comprensión de la nueva legislación, en la que se elaboró una lista de alimentos saludables recomendados por el MSP.

Durante el acto de inauguración del nuevo salón comedor, Marina Orozco, coordinadora general del Proyecto de Apoyo a la Escuela Pública Uruguaya (PAEPU), señaló que dicho espacio “es también un lugar para los aprendizajes, un lugar de tiempo pedagógico, que lleva mucho tiempo. Lo único que el PAEPU hace es tratar que las Escuelas de Tiempo Completo estén mejor, que los niños aprendan más, que los maestros se sientan cómodos y trabajen mejor, y que las cocineras también puedan trabajar mejor”.

Graciela Pastorino, cocinera de la Escuela N° 292, señaló que el valor de un nuevo comedor escolar para el establecimiento es sobre todo para los niños, “ya que necesitaban de un lugar más amplio”, pero también para el equipo encargado de elaborar, de forma casera y todos los días, los alimentos que los alumnos reciben, como por ejemplo, leche, pan, mermeladas, quesos de untar y bizcochuelos, productos que conforman un desayuno tipo y que en cantidades alcanzan los 45 litros de leche, un kilo y medio de cocoa, tres kilos de azúcar, 5 kilos de mermelada y 30 flautas.

Para Pastorino, que desde hace 20 años trabaja en la Escuela N° 292, lo más gratificante de su labor es que los niños quieran repetir lo que se les sirve en la mesa y que, como ella es del barrio, los niños la saluden en la calle.

Sorribas, finalmente, que el valor que debe dársele a este nuevo comedor es “educativo, ya que nosotros trabajamos desde las aulas con los hábitos, los modales, el uso de cubiertos, pero además trabajamos en lo que es la distinción entre los alimentos, sus nutrientes, sus valores. Todo lo que está relacionado a la alimentación saludable”.

El director general del CEIP, Héctor Florit –quien ocupó el cargo de director en la Escuela N° 292 de 2000 a 2005–, enfatizó que “esta escuela, junto a cientos de otras escuelas, asegura, a través del servicio de alimentación escolar, las condiciones de educabilidad que hacen posible un mejor aprendizaje”.

Además, Florit agradeció y reconoció “el esfuerzo cotidiano que hacen cientos de directores y miles de auxiliares que a diario gestionan un servicio que llega a más de 255.000 niños y en el que se invierte U$S 50 millones”.