El Consejo de Educación Inicial y Primaria realizó, en el marco del Acuerdo Nacional de Inspectores, el acto de reconocimiento a los 35 maestros que aprobaron en 2012 el Concurso de Pasaje de Grado, cuyo objetivo fundamental es la profesionalización

El acto de reconocimiento a quienes aprobaron la segunda edición del Concurso de Pasaje de Grado, mecanismo de ascenso al que pueden acceder los maestros y que desde 2011 se sumó al tradicional ascenso por antigüedad cada cuatro años, pudo haberse realizado en distintas circunstancias, pero el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) decidió que fuera en el marco del Acuerdo Nacional de Inspectores como muestra del heterogéneo, diverso y rico universo de profesionales con que cuenta la educación pública.

El director general del CEIP, Héctor Florit, acompañado por las consejeras Mirta Frondoy e Irupé Buzzetti, la inspectora técnica Cristina González, la gerente de Operaciones del Plan Ceibal, Fiorella Haim, y el gerente general de Antel, Andrés Tolosa, señaló que construir la carrera docente, sin prescindir de una evaluación de cómo se trabaja en el aula, es un enorme desafío académico que no sólo acelera el desarrollo profesional sino que también es una muestra del enorme caudal transformador que los jóvenes maestros tienen, capaces de asumir los retos que trae consigo el siglo XXI.

Haim, quien entregó en mano a cada uno de los maestros una tablet –gentileza del Plan Ceibal–, felicitó a los 35 concursantes de pasaje de grado señalándoles que ellos son los verdaderos protagonistas de las aulas y que el Plan Ceibal lo que busca simplemente es ofrecerles un apoyo, desde la tecnología. Por su parte, Tolosa reafirmó el apoyo de Antel a Primaria y señaló que a través de mecanismos y herramientas como las que se estaban reconociendo alcanzábamos todos niveles de excelencia en nuestra educación.

Vale recordar que el objetivo fundamental del Concurso de Pasaje de Grado es que los maestros se profesionalicen, dado que para seguir subiendo en el escalafón docente deben demostrarse los conocimientos necesarios y acordes a la exigencia profesional. Dicho de otro modo, el concurso requiere que los maestros compitan en conocimiento y de ese modo se avanza en la profesionalización de la carrera.

Esta modalidad coopera con una de las aspiraciones del CEIP, que es la institucionalización de la Formación en Servicio. El pensar en un cuerpo de formadores que se renueve con maestros y directores con alta experticia en trabajo de campo y con actualización permanente en los referentes teóricos.

El Pasaje de Grado, por concurso, estimula a los docentes para elegir y permanecer en la carrera magisterial, convirtiéndolo en un intelectual transformador.